-Venga, Amy, ¡te toca! -Entrecerró los ojos demostrando embriaguez por todos y cada uno de sus gestos.
-Yo nunca... yo nunca... ¡YO NUNCA HE QUERIDO!
Sus amigos estallaron en mil y una carcajadas y se dispusieron a beber como locos de sus vasos de plástico.
Todos menos una. Bonnie. Se quedo quieta, con cara seria y una lágrima recorrió su rostro.
Yo nunca he querido.
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Proyectil de margarita