
-Mamá, mamá, mamá... que tú no me entiendes, que no. No puedo contarte mil cosas, no. No las entederías. Ya te digo yo que no.
¿Que dices? ¿Que quieres oírlo, mamá? Pues si tanto insistes, óyelo: estoy harta de esta vida que me has dado, no puedo más con ella. Pero no, no te sientas culpable, eso sí que no.
¿Por qué nunca me advertiste? Jamás oí de tus labios una frase que me diera a entender el daño que me pueden hacer las personas. Me duele demasiado, me oprime el corazón y es que ya no puedo más, no, no puedo. Me miran tan mal, mamá... deberías ver las miradas cargadas de odio que me lanzan. ¿Por qué, mamá? ¿Por ser diferente? ¿Y por qué me tuviste que parir diferente? No quiero ser así. Me encantaría ser como ellas... que me gustaran las cosas que les gustan a todas. Creo que incluso doy asco, mamá... Y no quiero, de verdad que no. Nadie me escucha, no es interesante lo que digo ¿verdad que no? No, no, no me digas que tú si que me escuchas, eres mi madre... tú no cuentas en esto. Pero otras veces pienso que... no sé, ¿Cómo me puedo quejar? Tengo comida, casa y madre... hay gente que no tiene eso y yo aquí, quejándome como una idiota. Sí... creo que ese es el problema principal que soy idiota. No me digas que no, eres mi madre ¿Que me ibas a decir tú? Todo cosas buenas y no, no quiero oírlas.
¿Qué hago, mamá? ¿Que hago?
¿Que dices? ¿Que quieres oírlo, mamá? Pues si tanto insistes, óyelo: estoy harta de esta vida que me has dado, no puedo más con ella. Pero no, no te sientas culpable, eso sí que no.
¿Por qué nunca me advertiste? Jamás oí de tus labios una frase que me diera a entender el daño que me pueden hacer las personas. Me duele demasiado, me oprime el corazón y es que ya no puedo más, no, no puedo. Me miran tan mal, mamá... deberías ver las miradas cargadas de odio que me lanzan. ¿Por qué, mamá? ¿Por ser diferente? ¿Y por qué me tuviste que parir diferente? No quiero ser así. Me encantaría ser como ellas... que me gustaran las cosas que les gustan a todas. Creo que incluso doy asco, mamá... Y no quiero, de verdad que no. Nadie me escucha, no es interesante lo que digo ¿verdad que no? No, no, no me digas que tú si que me escuchas, eres mi madre... tú no cuentas en esto. Pero otras veces pienso que... no sé, ¿Cómo me puedo quejar? Tengo comida, casa y madre... hay gente que no tiene eso y yo aquí, quejándome como una idiota. Sí... creo que ese es el problema principal que soy idiota. No me digas que no, eres mi madre ¿Que me ibas a decir tú? Todo cosas buenas y no, no quiero oírlas.
¿Qué hago, mamá? ¿Que hago?
A veces una madre te puededar el mejor consejo de tu vida...
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