-Te quiero.
-No.
-Sí.
-...
-¿Qué?
-Te voy a contar una historia.
-¿Por qué?
-¿Qué pasa? ¿No puedo?
-¿Sí...?
-La historia es sobre un chico y una chica.
-¿Cómo se llaman?
-Ehmmm... La chica Claire y él... Brian.
-¿Brian y Claire? Me suenan...
-Pues no sé de qué.
-¿De nosotros?
-Egocéntrico.
-Venga, cuéntame que les pasa a Claire y Brian.
-Vale, vale. Se quieren, o eso parece.
-¿Eso parece?
-Sí, eso parece.
-¿Por qué?
-Él lo dice de palabra y ella lo demuestra.
-¿Cómo se lo demuestra?
-¡¿Cómo que cómo se lo demuestra?! Ves... ni siquiera te das cuenta...
-¿Con eso quieres decir que Brian no se daba cuenta?
-Sí, algo así.
-Igual sí que se daba cuenta.
-¿Brian? No, Claire sabe que no.
-¿Y por qué iba a querer Brian si no a Claire?
-No se sabe si la quería o no.
-Él se lo decía.
-Las palabras se las lleva el viento.
-¿Y? ¿Eso las quita importancia?
-No, pero todo el mundo sabe decir te quiero.
-Claire no y tú tampoco.
-TE QUIERO, RYAN ¿TE VALE?
-Me vale, Blair... Ahora date la vuelta.
Y allí estaba, la mejor demostración posible, la que ella siempre hubiera deseado.
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